• Èric Acebes

ANSIEDAD Y FAMILIA. 'Hablemos de lo que necesitamos'

Gran parte de los pacientes que visito por motivos de ansiedad vive esta condición de manera solitaria, viéndose a sí mismo/a como aquella persona que no logra mantener una tranquilidad psicológica ‘como el resto de personas’.


Este pensamiento per se ya está sesgado. Un elevado porcentaje de la población tiene ansiedad al menos una vez a lo largo de la vida. ¿Qué sucede entonces? Tener ansiedad ya es vivido como un problema e incluso como una ‘tara’ de la persona, algo defectuoso que uno tiene y que debe solucionarse rapidamente.


La ansiedad es compleja y es el resultado de múltiples factores. Su gestión necesita de tiempo.


La incoherencia de la persona ansiosa es querer ‘estar bien rapidamente sin detenerse mucho a pensar y a sentir’.




El trabajo psicoterapeutico no es unidireccional, hacia la persona ansiosa, sino multidireccional, es decir:

  1. hacia la persona ansiosa;

  2. con la inclusión del sistema familiar nuclear - con las personas con quienes comparte más actividades de su día a día y las más importantes y significativas;

  3. para comunicar las necesidades más básicas que tiene la persona que padece;

  4. para que el sistema familiar comprenda aquello que le sucede;

  5. para que la persona pueda tener un ambiente conocedor sus necesidades;

  6. generando un cambio en las dinámicas relacionales y de comunicación de la familia;

  7. promoviendo un bienestar no solo individual, sino colectivo.


Una psicoterapia distinta para la ansiedad...


Si sabemos que la ansiedad es fruto de las distorsiones cognitivas o esquemas que nos hacemos de nuestro mundo y de aquello que esperamos; y es sabido que nuestro mundo es construido junto con las personas más cercanas a nosotros… La psicoterapia debe comprender el modus operandi del sistema familiar en el que se encuentra la persona ansiosa.

¿Cómo ayudar a un familiar que padece ansiedad?


Lo más importante es la IDENTIFICACIÓN, no solo de nuestra propia ansiedad, sino también de la ansiedad de la persona más cercana a nosotros. No siempre es la pareja, el padre, el hermano, el hijo, quien deba resolver la ansiedad de quien la padece, sino quién la identifique y acompañe haciendo la demanda al psicólogo y este generar el movimiento.

Un recurso para los familiares: ‘LOS GRUPOS DE FAMILIARES'


En gran parte de las familias existen mejoras en las dinámicas de relación y de comunicación entre los miembros. Todo sistema familiar necesita de una ‘actualización del software’, es decir, de que cada miembro pueda ir exponiendo aquello que necesita en un determinado momento y aquello que querría cambiar o modificar en las dinámicas de la familia.




Frecuentemente la ansiedad, de sí mismo/a o de la persona con la que convivimos, puede prevenirse y/o tratarse desde el movimiento de uno de los miembros de la familia. A pesar de que seamos conscientes de nuestro bienestar, poder identificar el malestar de nuestra pareja, hijo, padre, hermano/a, etc. y poderlo compartir en un espacio terapéutico con otros familiares, conducirá a poder adquirir herramientas para el cambio.

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