• Èric Acebes

“Me cuesta parar, pensar y sentir”. El sentido del “suma y sigue”

Es común en consulta la persona que padece las consecuencias del “suma y sigue”, un fenómeno que, en sí, tiene un gran sentido.

¿Cuál?

Si no paro y respondo a las demandas constantes de mi entorno me mantengo ocupado, me alejo de aquello que verdaderamente me gustaría hacer, complaciendo y satisfaciendo necesidades o demandas ajenas.

¿Por qué nos ‘enganchamos’ a esa demanda constante?

Lo adictivo es la devolución o feedback positivo, “el gracias”; “eres un crack”; “el ascenso”,… en definitiva, los demás nos etiquetan y dicen, bajo su punto de vista, quienes somos.

Qué sucede mientras tanto? Digamos que es precisamente “todo aquello que dejamos de hacer cuando hacemos”. Si me ocupo de lo de fuera dejo de ocuparme de lo de dentro.


¿Qué sucede como consecuencia?

La sobrecarga, el caminar en círculos y la pérdida del self o de uno mismo, la desorientación. ¿En otras palabras? En sinsentido o vacío de nuestra existencia; el malestar - depresión o ansiedad como la falta de actualización de nosotros mismos.

¿Por qué nos cuesta tanto “Decir NO”?

Dejamos de tener esa aprobación a la que tanto nos hemos ido acostumbrando. Como consecuencia debemos renunciar a un modo de hacer y consigo los demás “se extrañan”, algunos se alejan,… y otros se acercan.

Digamos que pasamos por un período de auto-reconocimiento, de recuperación de las necesidades propias, de auto-escucha, de recuperar aquello tan primitivo y esencial y, por tanto, parte de lo que somos y lo que verdaderamente nos valida y con lo que nos reconocemos. Nosotros mismos.

La psicoterapia es la herramienta para la dicha recuperación mediante un proceso en el que establecemos conjuntamente un orden vital.



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